BOSTON -- Decenas de miles de fanáticos de los Medias Rojas atestaron las calles que conducen del Fenway Park al Palacio Municipal el martes para festejar el segundo campeonato de la Serie Mundial ganado por Boston, en medio de una euforia colectiva por un equipo que pasó de eterno perdedor a uno de los mejores de las Grandes Ligas.

"Hubo gente que vivió y murió antes de verlos ganar un campeonato y ahora llevamos dos en los últimos cuatro años", dijo Mike Foley, un estudiante del Providence College.

El centro de la atención fue su cerrador Jonathan Papelbon por su baile al estilo irlandés. Papelbon se puso una falta escocesa y el recorrido en desfile de 20 botes anfibios paró varias veces para que bailase.

Los jugadores y sus familiares abordaron los botes en las afueras del estadio.

Manny Ramírez, el estelar jardinero derecho dominicano, tomó un micrófono para saludar a los fanáticos a lo largo de la ruta.

"Ustedes son los número uno. Hay fiesta en mi casa esta noche", gritó. "Lo hicimos por ustedes. Lo haremos otra vez el año que viene. Ustedes son los mejores fanáticos del mundo".

Los fanáticos expresaron su cariño por el equipo, coreándole "MVP" a Mike Lowell, el tercera base puertorriqueño que fue escogido como el más valioso de la Serie Mundial que le ganaron por barrido a los Rockies de Colorado.

Otros desplegaron carteles ofreciéndose en matrimonio con el novato Jacoby Ellsbury.

Tampoco faltaron las burlas a los Yanquis, sus archirrivales, al igual que a Johnny Damon, un ex de los Medias Rojas que firmó con Nueva York tras ganar el campeonato en 2004.

"Johnny Damon está en casa cambiando pañales. Esto es mejor", rezaba un letrero.

Otro fanático sacó uno que decía": "A-Rod: Señor Abril, Señorita Octubre".

Algunos aficionados no ocultaron su deseo de que la próxima vez el equipo se corone en casa, ya que en 2004 y 2007 lo hizo de visitante.

El bateador designado David Ortiz comentó que un fanático le preguntó cuándo van a ganar la Serie Mundial en el Fenway Park.

"Le dije, 'no importa donde estés, lo que importanta es ganarla", dijo Ortiz.