(Ben Platt/MLB.com)

COOPERSTOWN, Nueva York -- Un día antes que Barry Larkin y el fallecido Ron Santo ingresen al Salón de la Fama del béisbol, Tim McCarver y Bob Elliott fueron el centro de atención.

Los dos fueron reconocidos el sábado en una ceremonia en el Doubleday Field. McCarver recibió el Premio Ford C. Frick por sus contribuciones en televisión, mientras que Elliott, del diario Sun de Toronto, recibió el Premio J.G. Taylor Spink por sus artículos deportivos.

A menos de 24 horas de recibir una placa de bronce ante miles de aficionados vestidos del rojo de Cincinnati, Larkin comenzó su conferencia de prensa en la ceremonia de exaltación hablando sobre cómo han sido los preparativos.

"Realmente estoy emocionado por esto. Los últimos dos días han sido grandiosos", dijo. "He pasado mucho tiempo con muchos de los integrantes del Salón de la Fama y me han hecho sentir muy bienvenido y muy cómodo".

En la conferencia de prensa de la ceremonia de presentación sostenida en el gimnasio del Clark Sports Center, tres de los hijos de Santo hablaron sobre su padre, que falleció en 2010 a la edad de 70 años.

"Como familia nos sentimos muy honrados de estar aquí representando a nuestro padre, que sabemos lo mucho que quiso estar aquí, por supuesto, es algo que deseaba", declaró Ron Santo Jr.

"Nos sentimos muy honrados y orgullosos de él y esperamos que podamos representarlo de la mejor forma posible".

Su hija, Linda Santo Brown, indicó que "podemos sentir algo de lo que hubiera sentido mi padre y es una sensación extraordinaria que nos da verdadera satisfacción".

La presentación de los premios también celebró a los tres ex mánagers que todavía viven y que llevaron a los Cardenales de San Luis a títulos de Serie Mundial: Red Schoendienst y Whitey Herzog, ambos integrantes del Salón de la Fama, y a Tony La Russa, quien llevó a los Cardenales al campeonato 2011.