Este invierno será muy bueno para Zack Greinke.

Como el mejor lanzador disponible en el mercado de agentes libres, Greinke está en una posición ideal para negociar. Entre los equipos interesados en sus servicios hay clubes capaces de llegarle al precio.

Los Angelinos, con quien el derecho terminó la campaña del 2012, son uno de esos equipos y los Rangers de Texas son otro. Pero habrá más.

Según algunos informes, Greinke exige un contrato de seis años y US$150 millones. De conseguirlo, su valor anual de $25 millones sería un récord para un lanzador. Se cree que Greinke no recibiría menos de cinco años y $112 millones - el valor de la extensión que los Gigantes le dieron a Matt Cain. Sea como sea, ¿qué recibirá algún equipo a cambio de lo que será una enorme inversión?

Como cualquier otro deportista, Greinke tiene puntos fuertes y débiles. Lo favorece el hecho de que tiene apenas 29 años de edad y que está en salud; jamás ha ingresado a la lista de incapacitados con un problema en el brazo.

Lo que ha preocupado a los posibles empleadores es el trastorno de ansiedad social que padece Greinke. Se supone que Greinke no podría lanzar por una franquicia en un mercado grande debido a la presencia de los medios, la presión y las posibles distracciones. Greinke lanzó muy bien por los Angelinos la temporada pasada, pero no es probable que los Yankees y los Medias Rojas intenten firmarlo.

De hecho, en lugar de estar limitado por su condición, Greinke ha lanzado con eficacia en situaciones de presión. Lanzó con bastante éxito para un equipo de Milwaukee que ganó su división en el 2011. Posteriormente, tras ser canjeado a los Angelinos, tuvo marca de 6-2 con promedio de carreras limpias de 3.53 en el 2012.

La falla de Greinke es que no es un Justin Verlander; su material no siempre va a abrumar a los bateadores. En tres años, no ha vuelto a tener una campaña como la del 2009, cuando ganó el Cy Young de la Liga Americana al terminar con efectividad de 2.16.

Lo que Greinke ha establecido en los últimos dos años es que puede ser un ganador consistente en un buen equipo. Con Milwaukee en el 2011, tuvo foja de 16-6 con efectividad de .383. En el 2012, con los Cerveceros y Angelinos, terminó con marca de 15-5 y promedio de carreras limpias de 3.48.

Son números buenos, aunque a primera vista no luzcan merecedores de uno de los contratos más jugosos en la historia de lanzadores agentes libres. Pero todo es relativo.

Zack Greinke es joven, aún está saludable y es el mejor lanzador en el mercado. Los equipos que necesitan pitcheo y no carecen de recursos económicos están interesados en sus servicios.

Estos factores indican que en un futuro no muy lejano, Greinke va a ser compensado extremadamente bien. De hecho, es probable que se le compense de más. Pero no será su culpa. Ha sido bueno y, hasta ahora, suertudo también.