Llegando al 2012, Bryce Harper era el pelotero de más fama y de más expectativas que aún no había hecho su debut en Grandes Ligas.

Había que preguntarse si Harper, quien jugó toda su temporada con tan sólo 19 años de edad (cumplió los 20 en octubre), podía cumplir con las expectativas en el terreno de juego. Y ni hablar de las enormes exigencias y atención que recibiría de lograrlo.

Entonces, hay que elogiar a Harper por brindarle a los Nacionales una temporada digna del premio al Novato del Año de la Liga Nacional.

Algunas personas se preocupaban por este muchacho, mientras que a algunos no les cae bien por diversos motivos. Pero si le pones atención a los números y la situación en general, no hay dudas de que Bryce Harper debe ser el Novato del Año en el Viejo Circuito.

Claro, hubo otros candidatos fuertes. Todd Frazier cumplió a carta cabal en Cincinnat mientras se ausentaron por largos períodos Joey Votto y Scott Rolen. Wade Miley tuvo una temporada subestimada e inesperada en la rotación de los Diamondbacks. Los últimos dos mencionados son los otros dos finalistas después de Harper, pero el dominicano Wilín Rosario de los Rockies y Norichika Aoki de los Cerveceros también tienen argumentos.

Pero es Harper que tiene los números que lo ponen primero en la lista. Y para mí, recibe más puntos por rendir en una posición de alto perfil y en un equipo que ganó su división, haciendo todo a los 19 años.

Veamos los números:

--Harper: promedio de .270, porcentaje de embasarse de .340, slugging de .477, 22 jonrones, 59 empujadas y 18 bases robadas en 139 partidos.

--Miley: 16-11, efectividad de 3.33, 37 bases por bolas y 144 ponches en 194.2 innings y 32 presentaciones (29 aperturas).

--Frazier: promedio de .273, porcentaje de embasarse de .331, slugging de .498, 19 cuadrangulares, 67 impulsadas y tres bases robadas en 128 encuentros.

Es bien difícil comparar a los lanzadores con los jugadores de posición. Pero si quieres verlo desde el punto de vista del WAR (Wins Above Replacement, o Victorias Por Encima Del Reemplazo), el 5.0 de Harper (según Baseball-Reference.com) es el mejor del grupo, seguido por Miley (3.2) y Frazier (1.9).

Ahora bien, mi postura de apoyar a Harper no se base en el WAR, sino en la idea de que el joven rindió por los Nacionales, un equipo que en mi opinión no hubiese ganado su división ni mucho menos terminado con el mejor récord de Grandes Ligas sin él.

Harper fue ascendido a Grandes Ligas y se convirtió en un pilar del lineup titualr mucho antes de lo previsto, gracias a lesiones de Ryan Zimmerman y Jayson Werth. En sus primeros 40 juegos, tuvo promedio de .307, porcentaje de embasarse de .390 y slugging de .553. Si hubiese seguido con ese ritmo, no habría debate sobre quién debe ser Novato del Año en la Nacional.

Pero Harper entró en un bache durante las siguientes 11 semanas. Para el 28 de agosto, sus números en la temporada fueron de .248/.319/.410. En ese momento, el premio parecía fuera de su alcance.

Sin embargo, el jardinero revivió en septiembre/octubre, período en que tuvo .330./.400/.643, mientras que Frazier registró .176/.235/.257 y Miley tuvo marca de 2-2 y efectividad de .540.

Hay más.

Un solo adolescente ha conectado más jonrones en una temporada que Harper, Tony Conigliaro en 1964. Un solo adolescente anotó más carreras, Buddy Lewis en 1936. Un solo adolescente se robó más bases, Ty Cobb en 1906. Un solo adolescente recibió más bases por bolas, Rusty Staub en 1963. Sólo dos adolescentes, Mel Ott en 1928 y Conigliaro en 1964 tuvieron mejor OPS (porcentaje de embasarse más slugging).

Desde ese punto de vista histórico, uno ve lo especial que fue la campaña de Harper. Y cuando tomas en cuenta la atención sobre el guardabosque en su carrera, valoras aun más sus logros.

Eso, junto con los números, hace a Bryce Harper merecedor del premio al Jugador Más Valioso de la Liga Nacional.