Welington Castillo. (AP)

El nuevo receptor titular de los Cachorros Welington Castillo se caracteriza por ser un tipo muy sociable, y cada bateador que se acerca al plato puede percatarse de ello. El dominicano trata de establecer una buena relación con el umpire principal para ganarse su confianza. Aunque Castillo no es un receptor que hable mucho con los bateadores, a menudo les brinda un cálido recibimiento.

"'¿Cómo te va?' Eso es lo que les digo. 'Buena suerte y que Dios te bendiga. Que tengas buen día'", detalló Castillo.

Firmado como agente libre fuera del draft en 2004, el dominicano supo ascender en la organización de Chicago y esta primavera fue nombrado receptor titular de los Cachorros. Castillo debutó en el 2010 y vio mucha acción el año pasado, cuando participó en 50 juegos.

La receptoría es quizás la posición que demanda más responsabilidades en el béisbol - manejar los pitcheos, relevar señales a la defensa, comunicarse con el umpire, cubrir el plato, tratar de poner fuera de circulación a los corredores, todo eso mientras se aseguran de no dejar pasar ningún lanzamiento del pitcher -- pero Castillo no deja que todas esas cosas lo estresen.

"Esto es un juego, entonces ¿qué haces en un juego? Sales al terreno y te diviertes", destacó Castillo.

Pero sólo por el hecho de ser divertido no significa que no se tenga que trabajar duro. Castillo llega temprano al estadio día tras día, donde trabaja para mejorar todo desde bloquear el plato hasta la manera en la que recibe ciertos lanzamientos, y ese esfuerzo extra no ha pasado desapercibido.

"Ha sudado la gota gorda esta primavera, y su trabajo se ha hecho notar", dijo el relevista Michael Bowden.

Seleccionado en la primera ronda del draft por los Medias Rojas en el 2005, Bowden conoció a Castillo tras llegar a Chicago como parte del canje por Marlon Byrd en abril del año pasado.

"Es bien divertido lanzarle", agregó Bowden. "Creo que una de sus virtudes es su actitud. Es muy positivo, te diviertes mucho con él".

Una de las adaptaciones más importantes que Castillo ha hecho desde que fue llamado ha sido trabajar en contra de bateadores de Grandes Ligas, algo que Castillo describe como "bien diferente y mucho mejor" que cuando enfrentas a bateadores de ligas menores.

"Allá tienes que hacer ajustes", señaló. "Tienes que estudiarlos, como si estuvieras en la escuela. Tienes que observar mucho video. Muchos reportes de los escuchas también. Tienes que tener todo eso en mente para mejorar a tus pitchers".

Los receptores también tienen que servir de apoyo para sus compañeros de batería, y en ocasiones acuden a la loma para tratar de ayudar a su pitcher a permanecer en la zona.

"A veces tienes que estar ahí para apoyarlos y no dejarlos caer", manifestó Castillo. "Decirles, 'Hey, ¿cómo estas?' cosas así, darles una palmadita y animarlos".

Es precisamente en esos momentos en los que la actitud de Castillo puede generar un gran impacto.

"Es grande", elogió Bowden. "El muchacho se acerca a ti y te sonríe y siempre te dice algo positivo. Tú sabes, eso es de gran ayuda para los pitchers. Te ayuda a entrar en calma y te da la confianza de lanzar y ejecutar tu siguiente lanzamiento".

Los lanzadores valoran a compañeros de batería que les puedan transmitir calma en la loma.

"El simple hecho de tenerlo detrás del plato te hace sentirte cómodo", dijo Bowden.