Está al rojo vivo la lucha por los Comodines de la Americana.

El concepto del Comodín es como el teléfono celular: Ya no nos podemos imaginar cómo vivíamos sin él.

Este es el segundo septiembre de la expansión a dos comodines por liga. No parece que la competencia se haya debilitado. Por lo contrario, parece que la competencia se ha hecho más fuerte.

Eso era lo que los tradicionalistas siempre señalaban cuando se oponían en un principio al Comodín: que este nuevo aspecto bajaría el nivel de competencia. Esta parte de la teoría dejó de ser tema después de que el ganador del comodín ganó la Serie Mundial en tres temporadas consecutivas: los Angelinos, Marlins y Medias Rojas del 2002 al 2004. Al final, cinco comodines se han coronado campeones, cuatro de ellos en las últimas 11 temporadas. Los más recientes fueron los Cardenales en el 2011.

El tema de que el béisbol en octubre no sería tan interesante con la participación de dos clubes más tampoco llegó lejos el año pasado. Los Cardenales fueron el segundo comodín en la Liga Nacional. Vencieron a los Bravos en el Juego del Comodín, ganaron la Serie Divisional contra los Nacionales y estuvieron a un juego de regresar a la Serie Mundial del 2012, cayendo ante los Gigantes, quienes resultaron ser campeones. En lugar de mermar la competencia, los Cardenales la mejoraron.

Este año, la mejoría del Comodín ya puede verse en septiembre. Para mantener el drama, esto surge en el momento más indicado porque parece que tres divisiones ya están decididas.

En lugar de quejarnos de esto, podemos felicitar a los Medias Rojas, Dodgers y Bravos. El desempeño de estos clubes en ocasiones ha ido de excelente a dominante.

Sin embargo, el panorama del Comodín de la Liga Americana luce un poco reñido. Los Rangers y Rays se encuentran como líderes, pero los Orioles, Indios, Yankees y Reales aún están en la contienda. Seis clubes luchando por dos puestos en la postemporada es lo que le ha permitido al Comodín ser más que solamente un elemento más en los playoffs.

Y la adición del segundo Comodín en cada liga ha hecho que el proceso sea más equitativo. Con el enfrentamiento del Juego del Comodín, la antigua discusión de que el formato no penalizaba lo suficiente al ganador del Comodín ahora quedó en el pasado. El Juego del Comodín -- el choque de todo o nada en el que un equipo tendría que emplear a su mejor abridor para poder seguir con vida en la postemporada -- claramente separa a los ganadores de divisiones de los comodines.

Esta fue una innovación que molestaba a los puristas cuando el Comodín se convirtió de concepto a realidad hace casi dos décadas, con el comisionado Bud Selig sirviendo como el principal protagonista del cambio.

Vale la pena señalar el apoyo que dieron los Gigantes de 1993, que ganaron 103 juegos sin llegar a los playoffs al quedar a un juego de los Bravos en la División Oeste de la Liga Nacional. San Francisco ofreció suficiente evidencia de la noción de que había suficientes equipos buenos para que la expansión de la postemporada fuera algo esencial.