LOS ANGELES -- Este equipo de los Dodgers le pertenece a un jugador.

No, no se trata de Clayton Kershaw. Y aunque no lo crean, tampoco se trata de Adrián González o de Yasiel Puig.

Esta escuadra de los Dodgers avanzará tan lejos como Hanley Ramírez los conduzca; y hasta ahora, el campocorto con credenciales de Juego de Estrellas los tiene apenas a un triunfo de avanzar a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional 2013.

El domingo, los Dodgers vencieron a los Bravos 13-6 y Ramírez se fue de 4-3 con par de anotadas y otro juego con más de un imparable. Tiene seis extrabases en su haber, empatado el récord de juegos con múltiples hits en una postemporada impuesto por Steve Garvey.

"Sólo trato de hacer el mismo esfuerzo en el plato y en el terreno", dijo Ramírez. "No trato de hacer demasiado y dejo que las cosas ocurran. Esa ha sido la clave durante todo el año".

Pero Ramírez no ha concluido su labor. Es posible que apenas esté comenzando, y esas no son buenas noticias para los fanáticos de los Bravos.

"En el plato, en estos momentos no estoy pensando", dijo Ramírez. "Sólo miro a la pelota y le conecto, sin importar el pitcheo. Es una sensación increíble cuando piensas poco y solo produces. Salir, divertirse y jugar duro".

En el encuentro del domingo, Ramírez conectó para elevado en su primer turno, pero se recuperó con un doblete en su siguiente oportunidad ofensiva, en la parte baja del tercer tramo. Luego anotó gracias a un sencillo de Adrián González para así darle ventaja a los Dodgers por marcador de 3-2.

El triple de Ramírez en el cuarto impulsó a Carl Crawford, solidificando la ventaja e los Dodgers. Luego impulsó otra rayita en el octavo inning, extendiendo la vanguardia de los Dodgers por score 11-4.

En lo que va de Serie Divisional, Ramírez está bateando para promedio de .538 con cuatro dobletes, un triple y seis impulsadas en los tres primeros encuentros de postemporada de su carrera. El cielo es el límite. Todos que lo han visto jugar en esta Serie Divisional concuerdan en ello.

"Solo le sigo diciendo 'quiero que todo el mundo te vea'", dice el manager de los Dodgers Don Mattingly. "Quiero que todo el mundo vea lo bueno que eres. Así lo ha sido. Quiero mostrarle a todos su calidad. Hasta ahora, lo ha hecho muy bien".

Mattingly adora a su campocorto. ¿Y quién lo puede culpar? Ramírez ha sido un ciudadano modelo en el clubhouse y un sobresaliente jugador en el terreno desde que llegara a Los Ángeles proveniente de un canje con Miami el verano pasado.

"Como pelotero, ha satisfecho las expectativas", dijo Mattingly. "Sentí que tenía una buena lectura con lo bien que lo vi jugar en Miami y en la televisión. Este es un tipo talentoso que puede batear de verdad, y hacer daño contra el buen pitcheo. En ese aspecto, ha cumplido con lo esperado cuando negociamos por él".

Se puede decir que nadie conoce a Ramírez mejor que el manager de los Bravos Fredi González, quien condujo a Ramírez con los Marlins. Su relación no fue la mejor en aquellos días, pero no se podía negar su talento.

Sin embargo, el Ramírez de Los Ángeles parece ser distinto al de Miami. Ha madurado como hombre. Y también como jugador.

"No sé que ocurrió en Miami ni en su pasado, pero no ha tenido nada que ver con su desempeño desde que llegó", dijo Mattingly. "Tratamos de escribir un nuevo capítulo con él, y solo le pedimos que llegara listo para jugar. Quiero que se divierta al jugar a la pelota y dé todo lo que pueda. Que la pase bien en el béisbol. Y ha sido grandioso".

No se puede decir que González esté disfrutando que su ex jugador está venciendo a su escuadra actual. Sin embargo, tiene respeto y aprecio por lo que contempla.

Hay una parte de él que desea que Ramírez hubiese jugado de esa forma a diario cuando estuvieron juntos en los Marlins.

"Cuando lo conduje en Florida, ganó un título de bateo; y en un día cualquiera, podía ser el mejor pelotero en el terreno", dijo González. "Creo que aún es el mismo. Siembra temor cuando se para en el plato porque puede conectar un batazo que traiga a la goma a alguien o simplemente la saca del terreno. Te puede robar una base".

Y lo más escalofriante: Ramírez aún no ha desarrollado todo su potencial.

"Estoy muy contento de estar en una gran organización con tanta historia por delante", dijo Ramírez. "Tenemos que salir y hacer el trabajo que todos esperan de nosotros".