Jhonny Peralta. (Matt Slocum/AP)

BOSTON - En el 2012, los Gigantes de San Francisco decidieron no incluir en su roster de postemporada al dominicano Melky Cabrera, quien había tenido una gran campaña regular pero también venía de una suspensión de 50 juegos por dopaje.

Un año después, los Tigres de Detroit enfrentaban una situación bien parecida con el quisqueyano Jhonny Peralta, quien fue activado justo para el último fin de semana de la campaña regular luego de cumplir una suspensión de 50 partidos a raíz de su vínculo con la Clínica Biogénesis de Miami.

Pero diferente a su homólogo en San Francisco, Brian Sabean, el gerente general de los Tigres, Dave Dombrowski, optó por incluir a Peralta en los planes de los felinos para esta postemporada. En el terreno de juego ha sido una decisión bien acertada.

"Me necesitaban para la postemporada y traté de seguir practicando todos los días en la jaula de bateo", dijo Peralta acerca de su preparación durante agosto y septiembre en la República Dominicana y la Florida, mientras estuvo separado del equipo. "Ahora me dieron la oportunidad y estoy tratando de hacer lo mejor".

"Lo mejor" ha superado por mucho las expectativas de los Tigres. Desde que el manager de los Tigres, Jim Leyland-necesitado de ofensiva con las limitaciones físicas del venezolano Miguel Cabrera, entre otros factores-decidió devolver a Peralta al lineup titular, el dominicano ha bateado de 15-8 y encabeza a los felinos con seis carreras empujadas.

En la victoria de Detroit sobre Boston en el Juego 1 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana, Peralta impulsó con un sencillo la única anotación del partido.

"A nivel ofensivo ha hecho exactamente lo que esperábamos", dijo Leyland.

UN TEMA DELICADO
Cuando se habla de suspensiones por dopaje, siempre es un tema delicado. La gran interrogante es cómo sería la aceptación de Peralta no sólo en su propio equipo, sino también entre sus colegas en el terreno y los fanáticos.

De hecho, hasta el mismo día antes del arranque de la Serie Divisional de los Tigres ante los Atléticos, nadie sabía si el oriundo de Santiago sería incluido en el roster de postemporada. Pero Dombrowski confió en la habilidad de Peralta de aportar a su regreso y, según el propio pelotero, "los muchachos me han apoyado" en el clubhouse felino.

Uno de los jugadores más expresivos de los Tigres, Torii Hunter, habló del caso de Peralta durante esta serie en Boston.

"Si buscas algo en el pasado de todo el mundo, todos hemos cometido errores (en algún momento)", expresó el veterano. "Pero los superamos y aprendemos de ellos. Y luego nos convertimos en mejores personas por nuestros errores y por eso somos quienes somos hoy en día.

"Definitivamente, creo que en el clubhouse queremos mucho a Jhonny".

A su regreso en el Comerica Park de Detroit, Peralta recibió aplausos relativamente normales de parte de la fanaticada de los Tigres. Es más, cuando disparó un importante cuadrangular en el Juego 4 de la serie vs. Oakland, los espectadores de las gradas del jardín izquierdo le devolvieron la bola cuando el dominicano fue a jugar defensa en dicho bosque.

En el Fenway Park el sábado, las cosas fueron un poco diferentes. En el Juego 1 de esta ronda, se escucharon el canto de "Steroids, steroids" (Esteroides, esteroides) desde las gradas.

"Trato de no hacerle caso a eso", dijo Peralta. "Trato de trabajar fuerte y no hacerle caso a lo que dice la gente, los fans y todo. Trato de concentrarme todos los días y hacer mi trabajo".

CAMBIO DE POSICIÓN
Durante la temporada regular, Peralta fue uno de los mejores bateadores del fuerte ataque de Detroit. En 107 juegos y 409 turnos al bate, tuvo promedio de .303 con porcentaje de embasarse de .358, slugging de .457, 30 dobles, 11 jonrones y 55 empujadas.

Ha sido impresionante la forma en que Peralta ha retomado el camino al bate después de casi dos meses fuera de acción. Pero igual de llamativo ha sido su habilidad de hacerse sentir en el plato a la vez que aprende una posición totalmente nueva, el jardín izquierdo.

Ante la suspensión del dominicano, Dombrowski hizo un cambio por el torpedero cubano José Iglesias, quien se adueñó del puesto de paracorto. El ejecutivo le hizo saber a Peralta que si quería reintegrarse al equipo, tendría que cambiar de posición.

"Le dije que sí de una vez, porque soy del equipo", contó Peralta. "El left field es una posición diferente, pero trato de hacer lo mejor que puedo".

El patrón que ha surgido con Leyland es poner a Peralta en el bosque izquierdo ante pitchers zurdos, con Iglesias en el campo corto. Contra lanzadores derechos, el dominicano ha sido colocado de nuevo en las paradas cortas, con Don Kelly-bateador zurdo-en el jardín izquierdo.

Hasta ahora, Peralta no ha hecho daño a la defensa como jardinero, a la vez que ha cumplido con el bate.

"Como manager, si no estás dispuesto a ceder algo para conseguir algo, no deberías poner (a alguien) a jugar", dijo Leyland, refiriéndose a su disposición de sacrificar un poco de defensa por un aporte ofensivo. "Si algo malo pasa en los jardines, uno acepta las críticas como un hombre.

"Pero la realidad es que tenemos que ceder algo para conseguir algo y eso es lo que estamos haciendo cuando lo ponemos en el jardín izquierdo, no cuando lo ponemos en el campo corto".

De su parte, Peralta ha sabido producir desde ambos puestos, separando los aspectos ofensivos y defensivos.

"Hay que estar mentalmente fuerte", explicó el pelotero de 31 años. "Ese cambio no lo esperaba, pero ésa era la única oportunidad que me dijeron que podía tener.

"Cuando estoy en la caja de bateo, trato de hacer mi trabajo en el bateo y no le hago caso a la defensa y eso ayuda bastante. Cada vez que entro al home plate quiero hacer lo mejor".

Ahora, luchando por volver a la Serie Mundial, Peralta trata de dejar en el pasado lo sucedido con su sanción.

"De eso que pasó, me sentí un poquito mal", dijo. "Pero gracias a Dios me están saliendo bien las cosas".