Theo Epstein. (Matt York/AP)

MESA, Arizona -- Sin importar lo que digan las estadísticas, los Cachorros de Chicago progresan, insistió el jueves Theo Epstein, en el comienzo de su tercera campaña como presidente de operaciones deportivas del club.

Pero ese avance no ha sido perceptible en el nivel de las Grandes Ligas.

"Creo que ha tenido un impacto la gente que trabaja en esta organización, los coaches, los cazatalentos, y creo en los procesos que hemos implementado", dijo Epstein. "Lleva tiempo la recuperación de nuestro club. Se requiere tiempo para contar con talento que provoque un impacto y para contar con variantes. Pero esto está ocurriendo. La gente en las reuniones y en esta organización considera que estamos a punto de lograr algo especial".

El directivo reconoció sin embargo, que muchos no comparten su percepción.

"Y eso es culpa nuestra, porque hemos sido un club ubicado en el último lugar en el último par de años", señaló. "No vamos a discutir eso. Necesitamos ganarnos un camino hacia un lugar en que podamos competir por el campeonato cada año, y sentimos que de verdad avanzamos en la dirección correcta".

El proceso no ha sido fácil y, aunque el éxito podría estar en el horizonte, no parece encontrarse a la mano.

Los lanzadores y receptores se reportaron el jueves al campamento de pretemporada. Para los Cachorros, parece que no habrá muchas diferencias en la campaña. Hicieron pocas transacciones en el receso, aunque contrataron al manager Rick Rentería como reemplazo del despedido Dale Sveum, y buscaron infructuosamente los servicios del lanzador japonés Masahiro Tanaka.

Pero parece que vienen más épocas de vacas flacas en las Grandes Ligas, mientras maduran los prospectos en las menores.

La última campaña en que Chicago tuvo más triunfos que derrotas fue la de 2009, con una foja de 83-78 bajo las órdenes de Lou Piniella. Con cuatro temporadas por debajo de la marca de .500, los Cachorros han igualado su peor racha, de 1984 a 1988.

Otra campaña perdedora los pondría en el bache más largo desde que se ubicaron debajo de .500 durante seis años seguidos, entre 1978 y 1983.

Por ahora, los Cachorros pueden seguir emitiendo mensajes de esperanza y promesas de días mejores. Destacan el trabajo en su sistema de ligas menores. Y aunque permanecen en suspenso las remodelaciones al Wrigley Field, el club puede jactarse de sus nuevas instalaciones en República Dominicana, así como de un centro de entrenamiento en Arizona, inaugurado en la jornada.

Además, hay algo positivo. No existe mucho margen para que los Cachorros empeoren.

Han perdido 91 juegos o más en cada una de las últimas tres temporadas, y vienen de una foja de 127-197 durante los dos años de gestión de Sveum. Esperan que Rentería genere el ambiente adecuado para los peloteros jóvenes de las mayores, incluido el campocorto dominicano Starlin Castro y el primera base Anthony Rizzo, así como para los prospectos Javier Báez, Jorge Soler, Albert Almora y Kris Bryant.

Los Cachorros consideran que tienen a tres buenos abridores: Travis Wood, Jeff Samardzija y Edwin Jackson. Sin embargo, este último pasó dificultades durante la campaña anterior y Samardzija sería una potencial moneda de canje, luego que no llegó a un acuerdo de largo plazo y se conformó con un pacto por un año.

Jake Arrieta no estaría listo para abrir la temporada por un problema de rigidez en el hombro derecho. El gerente general Jed Hoyer reveló el jueves que el derecho, adquirido a Baltimore en julio, experimentó la dolencia este invierno, y se recupera lentamente.

Hoyer anunció la lesión de Arrieta después de confirmar que los Cachorros llegaron a acuerdos contractuales por un año con los abridores Jason Hammel y James McDonald. Ambos podrían ser candidatos a un canje antes de que venza el plazo si tienen éxito, si se considera que los Cachorros hicieron exactamente eso con Paul Maholm y Scott Feldman en las últimas dos campañas.