Matt Williams. (Alex Brandon/AP)

VIERA, Florida -- ¿Qué clase de equipo serán los Nacionales del 2014?

Las opciones para responder a esa pregunta son impresionantemente diferentes, al igual que los Nacionales fueron impresionantemente diferentes en 2013 de como jugaron en 2012.

En 2012 fueron el mejor equipo durante de la temporada regular en Ligas Mayores con marca de 98-64. Los capitalinos encabezaron la Liga Nacional en promedio de efectividad colectivo y ocuparon el 5to lugar en carreras anotadas. Un núcleo de brillantes lanzadores jóvenes ofreció la promesa de un éxito a largo plazo para este club.

De cara al 2013, los Nacionales pensaron, con aparente justificación, que la Serie Mundial era una meta razonable. Pero en cambio tuvieron que conformarse con un récord de 86-76 que los dejó 10 juegos por debajo de Atlanta en el Este de la Liga Nacional y fuera de la postemporada. Cayeron al 6to lugar en promedio de efectividad por equipo en la liga y al 6to puesto en carreras anotadas.

¿Ahora qué? Los Nacionales deberían ser mejores de lo que fueron en 2013. Deberían ser mejores si sus peloteros juegan lo más cercano a su nivel promedio y se mantienen en salud el mayor tiempo posible. Aparentemente, lo menos que debería esperarse de ellos es una campaña en la que sean contendientes constantes y viables para un lugar en la postemporada.

¿Por qué? El pitcheo debería ser lo suficientemente bueno para mantener esta operación a flote aun si la ofensiva resulta tener resultados apenas por encima del promedio. En la rotación, Stephen Strasburg y Gio González lucieron bien en 2013, pero se esperaba más de ellos basándonos en su gran desempeño en 2012. Jordan Zimmermann terminó siendo la revelación del cuerpo de lanzadores de Washington con una tremenda temporada (19-9, 3.25, 1.09 de WHIP).

Y los Nacionales añadieron al abridor Doug Fister mediante un canje con Detroit. Fister es una máquina de tirar strikes y quien posee lanzamientos con efecto hacia abajo que obligan a los bateadores a conectar muchos roletazos. El derecho tuvo el 4to mejor porcentaje de roletazos en Grandes Ligas. ¿Qué tanto mejorará el diestro con el infield de Washington trabajando a su favor, a diferencia del estático grupo de infielders que tenía en Detroit? Le irá mucho mejor.

Se trata de un cuarteto de mucha calidad, y los candidatos al quinto puesto también son bien capaces. A eso agréguenle un profundo y talentoso bullpen, mismo que fue reforzado con la llegada del veterano zurdo Jerry Blevins y el pitcheo de los Nacionales debería cumplir con las expectativas.

La ofensiva podría utilizar una temporada completa de su catalizador, Bryce Harper, y de Jayson Werth. Harper se vio limitado a 118 juegos la pasada campaña debido a una lesión en la rodilla y por moretones sufridos por su atrevido estilo de juego. Werth fue altamente productivo cuando jugó, pero sólo pudo ver acción en 129 encuentros. Los Nacionales deberían contar con mayor profundidad en los jardines con la adición de Nate McLouth.

La otra variable importante es qué clase de trabajo será capaz de realizar Matt Williams en su debut como manager de Grandes Ligas. Se puede decir con certeza que se trata de un tipo bien organizado. Antes de que arrancaran los entrenamientos primaverales, Williams ya tenía un plan detallado para todos los 41 días de la pretemporada. Por supuesto, dicho plan tendrá que ser revisado, pero el punto es, la mente y el esfuerzo estuvieron ahí.

Williams, quien habló acerca de la primera pretemporada en su carrera como timonel el martes en el Space Coast Stadium, no lució precisamente como un tipo abrumado por las demandas de su nuevo empleo.

"Estoy acostumbrado a esta parte, acostumbrado a la parte que tiene que ver con los fundamentos, porque he lidiado con todo eso", manifestó Williams. "Los toques de bola, los corridos de base, todas esas jugadas que practicas en la primavera es lo que generalmente hago como coach. Todo mundo está involucrado.

"La parte que tiene que ver con el lineup es lo nuevo para mí, entonces es un proceso de aprendizaje. Asegurarme de que todos tengan tiempo de juego y repasar los primeros lineups, luego partir de ahí.

"Y entonces, por supuesto, cuando lleguemos a la temporada regular, lo he hecho en otras circunstancias, pero no a nivel de Grandes Ligas. Comunicarse con el coach de la tercera base, ese tipo de cosas. Entonces todo eso será diferente para mí".

Los Nacionales de Washington deberían tener mucho de esto - suficiente pitcheo y suficiente estructura. Agreguémosle una decente ofensiva y este equipo podría llegar lejos en 2014.