Ryan Braun. (AP)

Entre las noticias de que Francisco Rodríguez pisó accidentalmente un cactus y que el equipo adoptó un perrito callejero como nueva mascota, los Cerveceros de Milwaukee pusieron en marcha la rehabilitación de la golpeada imagen de Ryan Braun, su estrella caída en desgracia.

Apuntalados con el retorno de Braun tras cumplir una suspensión de 65 juegos por dopaje y la adquisición del abridor Matt Garza, Milwaukee se entusiasma con la idea de que está en condiciones de enchufarse nuevamente por los primeros puestos de la Central de la Liga Nacional, la muy reñida división que aportó tres equipos a la pasada postemporada.

Contrito en sus expresiones, Braun intenta recuperar el favor de los fanáticos de los Cerveceros a raíz de la suspensión que recibió en julio por sus vínculos con la clínica Biogenesis, acusada de distribuir sustancias dopantes.

Braun fue bien recibido cuando acudió a un evento de promoción. Pero se avista una reacción más hostil cuando le toquen partidos fuera de casa.

"Confío ser uno de los mejores peloteros de las mayores y demostrarle (a los fanáticos) que aprendí de mi error, que aprendí del mismo y que ahora soy una mejor persona por ello", dijo Braun, el Jugador Más Valioso en 2011.

Artillero que promedia 30 jonrones en su trayectoria de siete años en las mayores, Braun cambia de posición en los jardines esta temporada, del izquierdo al derecho. También luce recuperado de la lesión en el dedo pulgar derecho que le afectó el año pasado.

Eludir las lesiones es imperativo para el conjunto dirigido por Ron Roenicke, que encajó 88 derrotas en 2013 al sufrir con las bajas de sus principales bateadores de poder: Braun, Aramis Ramírez y Corey Hart. El último se perdió toda la campaña por una lesión en la rodilla y Hart se marchó a Seattle como agente libre. Una lesión en la rodilla izquierda limitó al tercera base Ramírez a 92 juegos, mientras que el segundo Rickie Weeks actuó en 104 al padecer una molestia muscular en la pierna izquierdo.

Braun y el tercera base Ramírez ahora se acoplan dentro de una alineación que incluye al jardinero central Carlos Gómez, el campocorto Jean Segura y el receptor Jonathan Lucroy, tres jugadores que durante la pasada campaña emergieron como figuras. Los dominicanos Gómez y Segura fueron seleccionados por primera vez a un Juego de Estrellas.

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LO QUE DEBE SALIR BIEN:

Luego de su exitosa temporada, Gómez (24 jonrones, 10 triples, 40 robos y .338 en porcentaje de embasado) será el nuevo primer bate tras el traspaso de Norichika Aoki a los Reales. Aunque la velocidad y poder son sus tarjetas de presentación, las 146 veces que se ponchó el año pasado deben alarmar. Pero Roenicke no quiere que Gómez altere para nada su estilo agresivo de jugar.

"Lo mío es que me pongan a jugar todos los días, no me importa el turno. Si tengo mis tres o cuatro turnos, voy a estar contento", dijo Gómez.

La idea de Roenicke es sencilla: el dinamismo del dúo Gómez-Segura al frente del orden ofensivo, seguidos por Braun, Ramírez y Lucroy.v Sorpresivamente, los Cerveceros entraron en la agencia libre y adquirieron al derecho Garza con un contrato de cuatro años y 50 millones de dólares. Con el mexicano Yovani Gallardo, Kyle Lohse y Garza, los tres primeros turnos de la rotación estarán ocupados por brazos con experiencia. El dominicano Wily Peralta y el mexicano Marco Estrada completan el grupo. También disponen de un pelotón de alternativas en las menores como el puertorriqueño Hiram Burgos y Tyler Thornburg.

Su bullpen dio un vuelco, de ser los últimos en efectividad de la Nacional con 4.66 en 2012 a quedar quintos con 3.19. Jim Henderson (28 rescates) arranca la campaña como el cerrador, con Rodríguez y Brandon Kintzler como sus preparadores de mesa.

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EL PEOR ESCENARIO:

¿Y si resultado que la producción previa de Braun fue inflada artificialmente? ¿Se consolidará Khris Davis (11 jonrones y 27 impulsadas en 56 juegos) como jardinero izquierdo?

Este es el tercer año tras el adiós de Prince Fielder y los Cerveceros siguen sin encontrar un sucesor fijo. Por ahora, la tarea le corresponde al veterano Mark Reynolds.

Garza llega con un expediente médico por lesiones y no ha pasado de los 160 innings los últimos dos años.

También se tienen que cuidar de no repetir un desastroso comienzo, que incluyó una foja de 6-22 en mayo.