Alex González. (Carlos Osorio/AP)

CLEARWATER, Florida - Los días de Alex González como pelotero de Grandes Ligas parecían haber llegado a su final cuando los Cerveceros lo dejaron en libertad la temporada pasada. Al torpedero convertido en utility se le estaba haciendo difícil mantenerse en salud, pero el veterano no quería que su carrera terminara de esa manera.

"Toda mi carrera, jugué en el campo corto", dijo el venezolano. "Para eso fue que hice esto. Antes de retirarme, quería intentarlo una vez más y demostrarle a la gente que aún soy capaz de jugar".

González no contaba con que a estas alturas de los entrenamientos tuviera un puesto como campocorto titular en un equipo contendiente. Ahora está rodeado de caras conocidas, entre las cuales está su compatriota Miguel Cabrera y sus ex jefes Dave Dombrowski y Al Avila.

González ya ha demostrado bastante con el simple hecho de haber llegado hasta este punto. El veterano lució lo suficientemente bien en la pelota invernal de Venezuela con los Leones del Caracas como para ser invitado a los entrenamientos de los Orioles. Luego, su desempeño en la pretemporada convenció a los Tigres de que González podía sustituir al cubano José Iglesias.

Cuando el manager de Baltimore, Buck Showalter, llamó a González a su oficina el martes por la mañana, le dio dos noticias. González primero se enteró de que se había ganado un puesto en el equipo grande de los Orioles como infielder mientras Manny Machado continúa recuperándose de una operación en la rodilla. Y segundo, que había perdido dicho puesto porque acababa de ser canjeado a Detroit.

"Es una gran oportunidad", dijo González acerca del cambio. "Ahora tengo que aprovecharla".

A sus 37 años de edad, González no pretende tener el alcance de antes ni la misma destreza en las piernas que en su apogeo lo hizo uno de los mejores torpederos defensivos de Grandes Ligas. El venezolano está consciente de que los años le han robado algunos pasos, pero confía en que su familiaridad con los bateadores del Joven Circuito y sus tendencias le permitirá recuperar algo de terreno.

"Siento que puedo alcanzar muchos batazos", dijo. "No tengo el mismo alcance, pero considero que aún soy capaz de atrapar la bola y hacer jugadas en el medio del cuadro. Me siento muy bien en cuanto a la salud se refiere.

"Me ayuda el hecho de que tengo mucha experiencia. Conozco a los bateadores. Sé dónde ponerme cuando se trata de bateadores a quienes les gusta halar la bola o quienes batean por el medio. He visto mucho en esta liga y conozco bastante a los bateadores".

González se fue de 2-1 con un boleto y una carrera producida el martes en su primer juego de la Liga de la Toronja por los Tigres El miércoles se fue de 1-0.

"Me conozco. Sé que aún soy capaz de jugar", dijo. "Quería intentarlo por última vez. Fui a Venezuela, jugué dos meses allá y me sentí muy bien. Cuando te sientes así, tienes que intentarlo, ver qué pasa y aprovechar al máximo la oportunidad".